Etiquetas

, , , , , , ,

 

Uno de los conceptos que con más fuerza ha irrumpido en los modelos de negocio empresariales en los últimos años ha sido el del “low-cost”, es decir, vender una determinada calidad a buen precio o, desde otro punto de vista, quitarle al producto todas las características accesorias y vender solamente el producto o servicio básico. ( Véase, por ejemplo, Innovación de bajo coste ).

Un error muy frecuente es confundir el “low-cost” con las rebajas, con los saldos, con las liquidaciones, con los descuentos o con la baja calidad. Los productos “low cost” son productos plenamente funcionales, a los que se aplica la misma legislación de protección del consumidor que para todos y en los que, simplemente, se ofertan características distintas de las habituales a precios menores a los habituales. Además, se trata de un concepto que ha llegado para quedarse, puesto que las empresas están empezando a descubrir que se puede ganar dinero con él, que no deben ignorar a la competencia “ low-cost” y, por si fuera poco, son productos más ecológicos, puesto que suelen incorporar menor cantidad de materias primas y componentes.

En Why less is the new more , Accenture nos ofrece varios interesantes consejos y recomendaciones para reducir sustancialmente el coste de los productos:

  • Repensar las asunciones sobre el diseño y la línea de productos:

Al comenzar el recorte de costes, la reducción del número de componentes es un buen punto de inicio, puesto que se bajan los costes en todo el proceso desde el principio al final (inventarios, materias primas, esfuerzo de diseño, tiempo de montaje y requerimientos de servicio). En realidad, el bajo coste y la calidad son conceptos compatibles, no es necesario equilibrar uno a costa del otro”

  • Otorgar a los empleados capacidad para poner en marcha nuevas ideas a lo largo de toda la organización:

Probablemente se disponga de más personas en la organización que hayan reflexionado sobre como construir ofertas efectivas en coste, de lo que se supone, tanto internamente como entre socios y proveedores”.

  • Comenzar con un precio atractivo para el consumidor y luego trabajar como un loco para conseguirlo:

La determinación exitosa de un objetivo de coste a menudo comienza con la evaluación de un empresario de que los líderes arraigados en el mercado se han vuelto complacientes, y que muchos clientes acudirían a una oferta más reducida con un precio audazmente bajo”.

  • Investigación sobre los estilos de vida:

La antropología de campo (observación acerca de cómo la gente vive, trabaja y de los productos que usa) puede proporcionar información abundante, granular y fiable que rara vez sale de los grupos formales de enfoque ”Focus group”.

  • Adoptar sofisticados modelos de costes:

No siempre es fácil comprender la estructura de costes de los componentes que su empresa utiliza, ya sean comprados o fabricados internamente”.

  • Estimular la creatividad de los proveedores:

La producción de la mayoría de los bienes y servicios se basa en una red de proveedores. Aunque las relaciones en estas redes son importantes para construir soluciones de bajo coste, en ocasiones son relativamente débiles”.

  • Utilizar las ofertas existentes para atender a un mayor número de segmentos de mercado:

Es muy común para una empresa servir a diferentes segmentos de clientes con diferentes marcas a diferentes precios. Lo que ya es más complicado, pero potencialmente muy lucrativo, es modificar un producto ya existente para un segmento completamente nuevo a través de innovación basada en el coste.”

  • Gestionar más estrechamente la cadena de suministro.

Debido a que los costes reales de la innovación suelen aparecer principalmente en la cadena de suministro, la imposición de una disciplina impulsada por la innovación orientada hacia el coste, requiere una estrecha colaboración en grupos de diseño de la cadena de suministro, a fin de tomar decisiones difíciles, que con frecuencia chocan contra décadas de normas culturales”.

Ánimo, hay mucho trabajo por hacer.

Anuncios