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El análisis de las macrotendencias del entorno en que vivimos es cada vez más importante; en Cómo traducir megatendencias en oportunidades de innovación se analizaba la importancia de estos análisis de carácter anticipatorio en la identificación de las oportunidades de innovación que orienten el desarrollo corporativo de nuevos productos y servicios.

En McKinsey proponen el uso de cinco grandes tendencias socioeconómicas que han identificado como modelo para el diseño de estrategias empresariales, las cuales ya están impactando en la actualidad y lo harán con mayor fuerza en el futuro. Estas cinco fuerzas, que pueden consultarse detalladamente en Global Forces son:

  1. El gran reequilibrio, donde los países emergentes forman una parte cada vez más importante de la economía mundial: “Tenga en cuenta que más de 70 millones de personas están cruzando el umbral de la clase media cada año, casi todos en las economías emergentes. A finales de la década, aproximadamente el 40 por ciento de la población mundial habrá alcanzado la condición de clase media para los estándares mundiales, frente a menos del 20 por ciento en la actualidad. Esto significa una gran oportunidad en los mercados de consumo”.
  2. El imperativo de la productividad, para que los países más desarrollados puedan seguir manteniendo un papel predominante en la economía mundial:  “Al final, el principal impulso llegará de las inovaciones revolucionarias creadas por las empresas: la historia muestra que la mayor parte del crecimiento de la productividad -más de dos terceras partes- proviene de la innovación de productos y procesos”; “Aunque la demanda de los trabajadores del conocimiento seguramente crecerá, la oferta no. Los gobiernos no están reaccionando lo suficientemente rápido como para educar a los trabajadores con las habilidades necesarias para cumplir con el imperativo de la productividad, y las empresas no pueden permitirse el lujo de esperar. Eso significa que las empresas deben ser mucho más innovadoras en su provisión de talento, ya sea recurriendo a los mercados laborales globales, a la creación de fuerzas de trabajo a tiempo parcial, o haciendo mejor uso de los trabajadores de más edad. Las empresas también tendrán que repensar las promociones en el trabajo en un mundo con pirámides de edad con bases mucho más delgadas -los jóvenes ya no superan en número a los antiguos, lo cual ha sido la premisa durante décadas para los ascensos en la mayoría de las empresas”.
  3. La red global, con todo el mundo cada vez más interconectado: “En las últimas dos décadas, la globalización y la tecnología digital se han combinado para crear vastas y complejas redes que se entrelazan a través de todas las actividades económicas y sociales. Dinero, bienes, datos y personas cruzan ahora las fronteras en grandes volúmenes y con velocidades sin precedentes. Desde 1990, los flujos comerciales han crecido 1,5 veces más rápido que el PIB mundial y los flujos de capital transfronterizos se han ampliado en tres veces la tasa de crecimiento del PIB. Los flujos de información han aumentado exponencialmente.”
  4. Fijando precio al planeta, donde terminará la explotación sin fin y sin coste del planeta y será necesario gestionar todos los recursos con criterios de sostenibilidad: “Incluso las proyecciones más conservadoras para el crecimiento económico global durante la próxima década indican que la demanda de petróleo, carbón, mineral de hierro, y otros recursos naturales, aumentará en al menos un tercio. Alrededor del 90 por ciento de ese aumento provendrá de crecimientos en los mercados emergentes.”
  5. Intervención del gobierno en los mercados, con la necesidad de encontrar el papel correcto de los estados en la economía moderna: “En el mundo desarrollado, prácticamente todas las grandes economías se están enfrentado a una demanda más amplia para los servicios públicos, al aumento de los ratios de deuda sobre PIB. El nivel medio de deuda en los países OCDE probablemente aumentará a un 120 por ciento en 2014 -frente a menos del 80 por ciento en la actualidad. En las economías emergentes, los gobiernos tienen mejores perspectivas demográficas, pero sus ciudadanos aspiran y demandan grandes inversiones en infraestructuras físicas y sociales -desde las carreteras a la educación y la atención médica- si es que han de evitar los trastornos sociales y hacer florecer las economías del siglo XXI”.

La oferta de Mckinsey es importante, puesto que no se limita a enumerar o identificar conceptos más o menos conocidos, sino que también proporciona ejemplos de opciones estratégicas elegidas por determinadas compañías a la vista del análisis detallado de los factores y encuestas de opinión entre sus paneles de directivos. Así, por ejemplo, cabe destacar, que la única de las cinco fuerzas en la que no existe una correlación entre los esfuezos que corporativamente se le están dedicando y la importancia cualitativa que se le otorga, es la denominada “Intervención del gobierno en los mercados”, lo cual puede ser motivo de planes de acción para anticiparse a sus posibles efectos.

Ánimo, hay mucho trabajo por hacer.

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