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Posiblemente este artículo debería haberse titulado “Una visión estratégica de la sostenibilidad” y, así, podría estar más cerca de la realidad. ¿O tal vez no?

Los hallazgos de un estudio conjunto de MIT (Massachusetts Institute of Tecnology) Sloan Management Review y BCG (Boston Consulting Group), Sustainability: The ‘Embracers’ Seize Advantage, muestran que un creciente número de empresas empiezan a considerar el concepto de sostenibilidad no ya como una estrategia a seguir, sino como una necesidad social. El estudio se basa en la identificacion de las empresas más avanzadas y en la comparación de las prácticas que éstas realizan con las de otras empresas con menores ambiciones en el tratamiento de la sostenibilidad.

La mayoría de las empresas contempladas en el estudio considera que la sostenibilidad podría convertirse en algo “central” a los negocios; pero, otro conjunto de empresas, las denominadas “pioneras” actúan con el convencimiento de que ya lo es. Mientras unas ven las posibilidades de la sostenibilidad en términos de gestión de riesgos y en ganancias de eficiencia, las “pioneras” principalmente ven los posibles rendimientos en términos de ventajas intangibles, mejora de procesos y en la capacidad para innovar y crecer. Y resulta que las empresas “pioneras” son las de mayor rendimiento económico en la muestra del estudio.

Se identifican siete buenas prácticas que las empresas “pioneras” comparten:

  1. Actúar rápidamente, aún con información incompleta.
  2. Equilibrar la visión de marca a largo plazo con proyectos que ofrezcan ganancias concretas a corto plazo.
  3. Gestionar la sostenibilidad desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo.
  4. Luchar agresivamente contra la departamentalización de la sostenibilidad, integrandola a lo largo de todas las operaciones de la empresa.
  5. Medir todo; incluso los intangibles de difícil medición.
  6. Evalúar seriamente los beneficios intangibles, considerados como beneficios competitivos relevantes.
  7. Intentar ser auténtico y transparente, tanto interna como externamente.

En resumen, la sostenibilidad no es una estrategia o una herramienta empresarial, es una necesidad que aparece simultáneamente con la escasez de recursos naturales, el incremento del precio de la energía y las restricciones ambientales en la legislación. Cuando los negocios se examinan con esta lente, surgen oportunidades que anteriormente no habían sido identificadas. Sin embargo, no todas las consecuencias han sido descubiertas ni analizadas y, así, las empresas más avanzadas adoptan un enfoque de “aprender haciendo” que las coloque en una posición ventajosa para el aprovechamiento de esas oportunidades consiguiendo al mismo tiempo, y de forma sorprendente, hacer todo ello con rentabilidad.

Ánimo, hay mucho trabajo por hacer.

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